PUERTO PLATA.- Varios incidentes muy tensos se registraron el fin de semana en localidades de Puerto Plata, donde agentes de la Policía Nacional fueron agredidos por turbas de ciudadanos.
Las situaciones se registraron en lugares a donde los uniformados acudieron luego que recibieron múltiples denuncias por contaminación sónica y procedieron a retener múltiples bocinas que irradiaban música estridente.
El primero de los encontronazos ocurrió en el sector Playa Oeste en la parte baja de esta ciudad San Felipe de Puerto Plata donde un grupo de personas tomaban bebidas alcohólicas más allá del horario permitido y al ser reprendidos por los hombres de la ley, reaccionaron con agresiones verbales.
En esa barriada puertoplateña, los agentes policiales recibieron una andanada de insultos, en la que no faltaron actitudes provocativas de algunas personas, con palabras soeces e impublicables, luego de que ordenaran apagar la música ruidosa que molestaba al vecindario.
Asimismo, otro incidente de mucha tensión y crispación de ánimos aconteció en las afueras de un colmadón del sector Maranatha, en el municipio turístico de Sosúa, donde los miembros de la Policía Nacional fueron agredidos a pedradas y botellazos.
El berenjenal ocurrió cuando los uniformados, al comprobar los altos decibeles de ruido, procedieron a incautar las bocinas del establecimiento, propiedad de un nombrado «José Lama», acción que causó ira entre los parroquianos que estaban ingiriendo bebidas alcohólicas en plena calle.
Testigos oculares y un video captado por una cámara de seguridad revelaron que, durante el incidente, un grupo de personas la emprendió a botellazos y pedradas contra los miembros de la Policía Nacional, quienes, para repeler la agresión, tuvieron que lanzar gases lacrimógenos y así pudieron dispersar a los revoltosos.
Un elemento fáctico que aflora de ambas situaciones es que muchos ciudadanos, a través de las redes sociales, irónicamente han celebrado que los agentes policiales fueran agredidos verbalmente y atacados a pedradas por desaprensivos, como si fuera un grave pecado el accionar de las autoridades para garantizar el orden y la seguridad ciudadana.