Por: Rigoberto Smith
Puerto Plata, RD. – El centro histórico de San Felipe de Puerto Plata continúa siendo escenario de la presencia de animales exóticos utilizados con fines de exhibición, situación que ha generado inquietud tras la entrada en vigor de la Resolución Núm. 0047-2025.
Dicha resolución, firmada el 11 de julio por el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, establece claramente que la exhibición de animales exóticos solo está permitida en instalaciones debidamente autorizadas, con el consentimiento de sus propietarios y cumpliendo con todos los permisos otorgados por el Ministerio de Medio Ambiente.
Sin embargo, en la práctica, esta disposición parece no estarse aplicando de manera efectiva en la zona, ya que, según versiones, algunas de las personas que operan con estos animales cuentan con autorizaciones emitidas desde instancias locales, lo que ha generado confusión y contradicciones en torno al cumplimiento de la normativa nacional.
Esta situación abre un debate importante: ¿es justo poner en riesgo la imagen y la economía turística de toda una provincia por intereses particulares? La preocupación aumenta al considerar los posibles riesgos para los visitantes. Un manejo inadecuado de estos animales podría derivar en incidentes que afecten la integridad física de turistas, especialmente aquellos que llegan a través de cruceros.
Ante un eventual accidente, surge otra interrogante clave: ¿quién asumiría la responsabilidad?
En la región norte existe un referente consolidado como Ocean World Adventure Park, una instalación que cumple con estándares internacionales para el manejo de animales exóticos, contando con personal capacitado que garantiza tanto la seguridad de los animales como la de los visitantes. Según manifiestan quienes operan con estos animales en el centro histórico, los permisos les serían otorgados por el director regional de Turismo Atahualpa Paulino, lo que añade un elemento adicional de controversia frente a lo establecido por la normativa ambiental vigente.
En contraste, la presencia de animales en espacios públicos sin los controles adecuados podría afectar la reputación del destino, que durante años ha trabajado en fortalecer su oferta turística bajo criterios de calidad y seguridad.
Asimismo, se ha señalado que muchos de los permisos para estas actividades estarían siendo otorgados desde oficinas locales, sin el debido conocimiento o validación de la sede central del Ministerio de Medio Ambiente, lo que añade un elemento adicional de preocupación institucional.
Diversos sectores coinciden en la necesidad de una revisión más rigurosa de esta práctica, a fin de garantizar el cumplimiento de la ley, proteger a los visitantes y salvaguardar la imagen de Puerto Plata como destino turístico seguro y responsable.